Lulú, salvaje coquetería

La sesión de Lulú, en la que nos acompañó como vigilante su gran amigo Snow, otro bulldog francés, fue una de las más divertidas que he hecho. Los frenchies son enormemente graciosos posando, con esas caras de rosmones que se deshacen de amor en cuanto los acaricias, con sus correrías con esos cuerpiños compactos… Lulú fue adoptada y su triste pasado ha quedado atrás, ahora es una perra enormemente feliz. Las sesiones al aire libre son muy cómodas para el perro, porque se dedica a corretear y disfrutar y le resulta más fácil posar. ¿Quieres probar? ¡Contacta conmigo!